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viernes, 24 de octubre de 2014

APRENDEMOS EN CASA

Hola a todos, se que llevo mucho, mucho, pero que muchísimo sin publicar, siempre busco otras cosas que hacer antes que escribir por aquí, muchas veces porque no encontraba nada interesante que decir, otras en las que simplemente podía poner fotos de nuestros niños, cuando fuimos al cine, en las diferentes fiestas del cole...no lo hacía pues como estamos comunicadas la mayoría por wassap.... el caso es que no tengo excusa.
Pero esta vez es diferente, me he obligado a ello, ya que lo que os voy a mostrar me parece muy  interesante y espero que a vosotros también.

Ha llegado a nuestras manos una web donde se pueden imprimir fichas para hacer caligrafías y ejercicios de matemáticas, os explico.

En esta web, siguiendo una serie de pasos, crearías la ficha que luego imprimirías y el niño tendría que hacer a lápiz; las de caligrafía son fichas tipo "cuadernillo rubio" en las que hay algo escrito y luego las letras están punteadas debajo para que el niño las escriba, y las de mates son tipo ejercicios en los que hay que contar bolitas y poner los números, o emparejar números con dibujos....

La ventaja de estas fichas, al menos las de caligrafía, es que tú escribes la frase que el niño debe copiar, así puedes escribir cosas que a ellos les resulte interesante y tenga ganas de escribir, no siempre escribir "mi mama me mima" que aburre, además tiene muchas opciones, como por ejemplo poner el papel en cuadricula o con renglones, poner punteadas todas las letras de la frase, solo la primera letra de cada palabra o ninguna, puedes cambiar el tamaño de la letra.....Obviamente como tu escribas así saldrá la ficha, es decir si quieres que sean letras mayúsculas has de escribir tú la frase en mayúsculas, si pones acentos o no, faltas de ortografía....

La pagina web es esta : Caligrafía

He creado un vídeo demostrativo para que no tengáis excusa que no sabéis hacerlo, seguid mis pasos:


Espero que os sirva de ayuda y a nuestros niños.

lunes, 23 de septiembre de 2013

¿Que debe saber un niño de 4 años?

Hola a tod@s

Ya hemos empezado el nuevo curso escolar, con ello las prisas, el estres, y las preocupaciones por lo que les deparará este curso escolar (entre las novedades tendrán las experiencias que les trasnmitirá por el entusiasmo del nuevo "estado" del maestro).

He leido este articulo que os pongo a continuación y me ha parecido interesante, ya que puede que nos preocupemos por saber lo que los niños deben o no saber y sobre todo, y es normal, compararlos con otros niños de la misma edad estén o no en la misma clase.

Os lo copio tal cual, asi que la lista de cosas y las opiniones no son mias, son de la autora, Alicia Bayer

"Hace poco, en un foro sobre la educación de los hijos, leí una entrada de una madre preocupada porque sus hijos, de cuatro años y año y medio, no sabían lo suficiente. "¿Qué debe saber un niño de cuatro años?", preguntaba.
Las respuestas que leí no solo me entristecieron sino que me irritaron. Una madre indicaba una lista de todas las cosas que sabía su hijo. Contar hasta 100, los planetas, escribir su nombre y apellido, y así sucesivamente. Otras presumían de que sus hijos sabían muchas más cosas, incluso los de tres años. Algunas incluían enlaces a páginas con listas de lo que debe saber un niño a cada edad. Solo unas pocas decían que cada niño se desarrolla a su propio ritmo y que no hay que preocuparse.
Me molestó mucho que la respuesta de esas mujeres a una madre angustiada fuera añadirle más preocupación, con listas de todo lo que sabían hacer sus hijos y los de ella no. Somos una cultura tan competitiva que hasta nuestros niños en edad preescolar se han convertido en trofeos de los que presumir. La infancia no debe ser una carrera.
Por todo ello, he decidido proponer mi lista de lo que debe saber un niño (o una niña) de cuatro años:
  1. Debe saber que la quieren por completo, incondicionalmente y en todo momento
  2. Debe saber que está a salvo y debe saber cómo mantenerse a salvo en lugares públicos, con otra gente y en distintas situaciones. Debe saber que tiene que fiarse de su instinto cuando conozca a alguien y que nunca tiene que hacer algo que no le parezca apropiado, se lo pida quien se lo pida. Debe conocer sus derechos y que su familia siempre le va a apoyar.
  3. Debe saber reír, hacer el tonto, ser gamberro y utilizar su imaginación. Debe saber que nunca pasa nada por pintar el cielo de color naranja o dibujar gatos con seis patas.
  4. Debe saber lo que le gusta y tener la seguridad de que se le va a dejar dedicarse a ello. Si no le apetece nada aprender los números, sus padres tienen que darse cuenta de que ya los aprenderá, casi sin querer, y dejar que en cambio se dedique a las naves espaciales, los dinosaurios, a dibujar o a jugar en el barro.
  5. Debe saber que el mundo es mágico y ella también. Debe saber que es fantástica, lista, creativa, compasiva y maravillosa. Debe saber que pasar el día al aire libre haciendo collares de flores, pasteles de barro y casitas de cuentos de hadas es tan importante como practicar la fonética. Mejor dicho, mucho más.
Pero más importante es lo que deben saber los padres:
  1. Que cada niño aprende a andar, hablar, leer y hacer cálculos a su propio ritmo, y que eso no influye en absoluto en cómo de bien ande, hable, lea o haga cálculos después.
  2. Que el factor que más influye en el buen rendimiento académico y las buenas notas en el futuro es que leer a los niños de pequeños. No las fichas, ni los manuales, ni las guarderías elegantes, ni los juguetes y ordenadores más rutilantes, sino que mamá o papá dediquen un rato cada día o cada noche (o ambos) a sentarse a leerles buenos libros.
  3. Que ser el niño más listo o más estudioso de la clase nunca ha significado ser el más feliz. Estamos tan obsesionados por tratar de dar a nuestros hijos todas las "ventajas" que lo que les estamos dando son unas vidas tan pluriempleadas y llenas de tensión como las nuestras. Una de las mejores cosas que podemos ofrecer a nuestros hijos es una niñez sencilla y despreocupada.
  4. Que nuestros niños merecen vivir rodeados de libros, naturaleza, utensilios artísticos y la libertad para explorarlos. La mayoría de nosotros podríamos deshacernos del 90% de los juguetes de nuestros hijos y no los echarían de menos, pero algunos son importantes: juguetes como los LEGO y las construcciones, juguetes creativos como los materiales artísticos de todo tipo (buenos), los instrumentos musicales (tanto clásicos como multiculturales), disfraces, y libros y más libros (cosas, por cierto, que muchas veces se pueden conseguir muy baratas en tiendas de segunda mano). Necesitan libertad para explorar con estas y otras cosas, para jugar con montoncitos de alubias secas en el taburete (supervisados, por supuesto), amasar pan y ponerlo todo perdido, usar pintura, plastilina y purpurina en la mesa de la cocina mientras hacemos la cena aunque lo salpiquen todo, tener un rincón en el jardín en que puedan arrancar la hierba y hacer un cajón de barro.
  5. Que nuestros hijos necesitan tenernos más. Hemos aprendido tan bien eso de que necesitamos cuidar de nosotros mismos que algunos lo usamos como excusa para que otros cuiden de nuestros hijos. Claro que todos necesitamos tiempo para un baño tranquilo, ver a los amigos, un rato para despejar la cabeza y, de vez en cuando, algo de vida aparte de los hijos. Pero vivimos en una época en la que las revistas para padres recomiendan que tratemos de dedicar 10 minutos diarios a cada hijo y prever un sábado al mes dedicado a la familia. ¡Qué horror! Nuestros hijos necesitan la Nintendo, los ordenadores, las actividades extraescolares, las clases de ballet, los grupos organizados para jugar y los entrenamientos de fútbol mucho menos de lo que nos necesitan a NOSOTROS. Necesitan a unos padres que se sienten a escuchar su relato de lo que han hecho durante el día, unas madres que se sienten a hacer manualidades con ellos, padres y madres que les lean cuentos y hagan tonterías con ellos. Necesitan que demos paseos con ellos en las noches de primavera sin importarnos que el pequeñajo vaya a 150 metros por hora. Tienen derecho a ayudarnos a hacer la cena aunque tardemos el doble y trabajemos el doble. Tienen derecho a saber que para nosotros son una prioridad y que nos encanta verdaderamente estar con ellos.
Y volviendo a esas listas de lo que saben los niños de cuatro años...
Sé que es natural comparar a nuestros hijos con otros niños y querer asegurarnos de que estamos haciendo todo lo posible por ellos. He aquí una lista de lo que se suele enseñar a los niños de esa edad y lo que deberían saber al acabar cada curso escolar, a partir del preescolar.
Como nosotros estamos educando a nuestros hijos en casa, yo suelo imprimir esas listas para comprobar si hay algo que falte de forma llamativa en lo que están aprendiendo. Hasta ahora no ha sucedido, pero a veces obtengo ideas sobre posibles temas para juegos o libros que sacar de la biblioteca pública. Tanto si los niños van al colegio como si no, las listas pueden ser útiles para ver lo que otros están aprendiendo, y pueden ayudar a tranquilizarnos sabiendo que van muy bien.
Si existen aspectos en los que parece que un niño está por detrás, hay que darse cuenta que eso no indica ningún fracaso, ni del niño ni de sus padres. Simplemente, es una laguna. Los niños aprenden lo que tienen alrededor, y la idea de que todos deben saber esas 15 cosas a una edad concreta es una tontería. Aun así, si queremos que las aprenda, lo que tenemos que hacer es introducirlas en la vida normal, jugar con ellas, y las absorberá de manera natural. Si contamos hasta 60 cuando estamos haciendo la masa de un bizcocho, aprenderá a contar. Podemos sacar de la biblioteca libros divertidos sobre el espacio o el abecedario. Experimentar con todo, desde la nieve hasta los colores de los alimentos. Todo irá entrando con más naturalidad, más diversión y muchas menos presiones.
Sin embargo, mi consejo favorito sobre los niños pequeños es el que aparece en esta página. 
¿Qué necesita un niño de cuatro años?
Mucho menos de lo que pensamos, y mucho más."

jueves, 6 de junio de 2013

Educación emocional - documentales-


Hola, comparto con todos un par de documentales sobre educación, o mas bien, sobre lo que le falta a la educación del sistema actual.

El primer vídeo es uno de los últimos capítulos de "redes" (programa de divulgación de Eduard Punset). En él abordan la importancia que tienen las emociones en el aprendizaje; y lo importante que sería que nuestros peques aprendan a identificar y gestionar las emociones.
Además, creo que ésto nos vendría también bien a los adultos.




El segundo documental es algo mas largo (2 horas de película). Aunque el titulo "La educación prohibida" puede parecer algo esotérico, os animo a verlo, de esotérico solo tiene el titulo.


Vuestros comentarios serán bienvenidos.

lunes, 29 de abril de 2013

Bizcocho sin huevo

Hoy al estar presente en la clase, he podido observar lo preocupados que están los niños con el tema de que Pablo no puede comer huevo. Ya lo sabia, pues Lucia se lleva todo el día preguntándome si una u otra comida que comemos lleva o no huevo y podría o no comerla Pablo.

Uno de los mayores inconvenientes a la hora de celebrar los niños en clase su cumple es que si hacemos un bizcocho o tarta de galletas o demás, ellos miran si llevan huevo, y claro la mayoria de las ocasiones él no puede participar comiendo puesto que si que lleva.

Preocupada por este "problemilla" os escribo una receta de un bizcocho muy sencillo sin huevo, para si hacéis un bizcocho para celebrarlo en clase, tengáis en cuenta al pobre Pablo y que coma también.

Bizcocho de yogur sin huevo


Ingredientes:


  • un yogur natural
  • leche entera, una medida de yogur
  • aceite de oliva, media medida de yogur
  • azúcar, dos medidas de yogur
  • harina, tres medidas de yogur
  • un sobre de levadura
  • ralladura y zumo de un limón
Preparación 

Poner el horno a precalentar a 180º. Unta el molde que vayas a usar para el bizcocho con mantequilla y espolvorea harina por encima.

En un cuenco grande bate el azúcar con el yogur, a continuación añade el aceite, la leche, la ralladura y el zumo del limón. sigue batiendo sin parar cada vez que añades los ingredientes.

Después mezcla la levadura con la harina, tamízalos y agrégalos a la mezcla anterior poco a poco y mientras lo añades ve mezclando para que no espese demasiado.

Una vez tengamos la masa homogénea y con pocos grumos, échala en el molde que tenemos preparado y lo introducimos en el horno 35 min

Controlar que no se nos queme, y como siempre, comprobar antes de sacar que está bien echo por dentro pinchandolo con un palillo. Deja enfriar al sacar